La situación que observamos desde Alcagi

  1. Por parte de la Administración, además de recortar las ayudas, no se quiere admitir el número total de alumnos evaluados como de Altas Capacidades y solamente incluyen en el mapa una parte muy pequeña de estos alumnos.
  2. La mayoría de los centros no cumplen con su obligación de dar una respuesta organizada y adecuada a las necesidades y derechos de estos alumnos.
  3. La mayoría de los centros son reticentes a hacer las pruebas de identificación, ya sea por desconocimiento, o por falta de compromiso y responsabilidad, o por temor a que si estos alumnos se identifican se incremente entonces para el centro la obligación de dar respuesta. Deberían ser obligatorias estas pruebas, en un curso determinado, en todos los centros para que no se nos escape ninguno.
  4. En el profesorado, aunque sigue habiendo quienes dicen que no han tenido nunca ninguno de “esos” en clase, hay un número pequeño pero creciente de docentes que se va concienciando de que estos alumnos y alumnas existen y de que necesitan una atención específica y diferente a la que se llevaba hasta ahora.
  5. En el profesorado la formación sobre este tema apenas existe. Deberían ser formaciones obligatorias para todo el profesorado de todos los centros y para los estudiantes universitarios de las Escuelas de Magisterio.
  6. Cada vez más padres y madres se dan cuenta y aceptan que sus hijos son de altas capacidades y quieren que se les atienda de forma adecuada.
  7. Muchas familias encuentran que la respuesta de su centro a este tema es inexistente y que los problemas para el niño/niña se agravan. Otras familias encuentran en su centro respuestas improvisadas y temporales, exclusivamente particulares de un buen profesor o profesora.
  8. Las becas de excelencia para estudiantes universitarios se han reducido y dificultado.
  9. En la sociedad en general sigue habiendo desconocimiento y falsos mitos sobre esta realidad.
  10. Muchos niños y niñas de este colectivo no cuentan en su centro con una atención educativa adecuada y eso abre posibilidades para la aparición de conflictos, acosos, dificultades para el desarrollo de la personalidad, desaprovechamiento de talentos, desinterés por la escuela, casos de fracaso escolar y diferentes formas de sufrimiento e infelicidad.